Señales de alerta
- Intentar recuperar pérdidas con apuestas mayores.
- Ocultar la actividad a familiares o amigos.
- Gastar más tiempo o dinero del previsto.
- Descuidar trabajo, estudios o relaciones.
El juego puede ser una forma de entretenimiento, pero nunca una vía para resolver problemas financieros o emocionales.